Sudhir Verma
La inflamación es una medida de protección que toma el cuerpo contra patógenos exógenos y endógenos. Es un mecanismo transitorio que se resuelve con la eliminación del agente patógeno, lo que da como resultado la recuperación de la homeostasis corporal. Pero este mecanismo de protección transitorio se transforma en una respuesta destructiva que daña los tejidos, si se desregula. Esta condición se denomina síndrome de respuesta inflamatoria sistémica, que además conduce a una falla orgánica múltiple y, en última instancia, a la muerte, si no se trata. Para comprender la fisiología, el mecanismo de la sepsis y probar las posibles terapias para su tratamiento, se requiere un modelo animal adecuado. Se han desarrollado varios modelos animales de laboratorio para imitar la sepsis humana en el laboratorio, principalmente roedores. Algunos de estos modelos comúnmente utilizados incluyen modelos inyectables, es decir, modelos de toxemia y modelos de infección bacteriana y modelos quirúrgicos de "alteración de la barrera inmunitaria", es decir, ligadura y punción cecal (CLP) y peritonitis por stent de colon ascendente (CASP). En la presente revisión, se han revisado estos modelos con respecto a sus ventajas y desventajas para imitar la sepsis humana.